jueves, 28 de mayo de 2015

¿Ciego o sordo?

¿Ciego o sordo? 

Cuántas veces la misma cuestión;
no habría colores, ni luz ni emoción
el brillo de tus ojos no vería
pero podría saborear la pleitesía 
de tu cuerpo como süave algodón.

Leerte en Braile, perderme en vos
y apreciar el aroma del ardor
de nuestros cuerpos fusionados
en una misma pasión.

Porque oiría, pero no vería,
y nunca más habría moreno
ni blanco ni negro, ni gris
 ni armonía, y así
me perdería 
la lluviosa melancolía

y quizá dejarías de salir,
o saldrías con ella
y me dejarías a mí.

Qué miedo me da el despecho
sabe a aroma febril.
Por eso, ¿no ver o no oír?

No vería, pero oiría la melodía 
de tus pasos al salir.
Pero no vería, no te vería a ti,
ni tus ojos, ni tu cuerpo,
y mucho menos sonreír.

Feliz o triste, nuca podría decir,
por eso, porque no vería,
¿no ver o no oír?

Y perder la música,
la lluvia y la risa;
la risa, ¿podría sin ella vivir?

Pero tocaría el cielo con las manos
si tu orgasmo lograra sentir,
suspiros, gemidos, no los podría oír,
ni cuando cantes bajo el agua, 
ni cuando me digas que sí.

¿Y qué decir de ella? 
¿No la podría sentir?
Ni sus notas, ni su ritmo
ni sus acordes, ni su filo.
Nulo silencio percibir.

¡Silencio! Jamás disfrutaría de ti.
¡Pero cómo no ver el sol!
Ni Grecia, ni París, 
ni el mar ni las estrellas 
¿no ver o no oír?

Podría sentir tu aliento
pero no poder verte sentir.
Podría tocar tu pelo
y más tarde nada decir,

porque, de mi boca no saldrían
ni palabras ni adulación
pero te adoraría en mis sueños
¿soñaría o no?

Subconsciente intacto
¿te podría imaginar?
como un mundo sin amor,
como no poder soñar,
qué sería de mi
 sin poderte siquiera mirar.

Como helado sin frío
y el verano sin sed,
como no sentir el relente
o las mañanas sin café.

Por eso, ¿no ver o no oír?
¿no o oír o no ver?

    -I-